lunes, 7 de diciembre de 2009

Niní

Estoy con la Calcevita a pleno. El Redoxon no para. Siento como si un vampiro del once me hubiese dejado con la piel a pura tela zurcida. A veces creo que el secreto es lograr ser más silenciosa. Como Scarlet o Penélope. pero sería forzado. Además te cuento: cuando era pendeja y mudita me iba peor. Todavía recuerdo la risa al borde de las lágrimas cuando Adelita me decía que ´amar sin ser amado es algo así como limpiarse el culo sin haber cagado´. Acto seguido me sacudía con cinco palabras: ´nena, cuando un tipo está engallolado, espera toda la semana para verte el sábado a la noche. Y te lo hace saber. No te tiene gastando vela. No sufras por un bello brumel, querés?´. Cinco palabras y la idea de un amor simple lograban desanudarme el esófago y no sólo eso: cinco palabras y el enunciado arriba del tapete acerca de lo absurdo de erotizar el dolor me dejaban sin entender, una sonrisa dibujada en el rostro. Y es que cuánta dispersión le debo! ´El problema nena -aún me dice- es que los poetas leyeron mal a Freud´ Otra vuelta en quinto grado resulta que la maestra Lorena -la misma que se había quemado la mano en el experimento con los tubos de ensayo dentro del aula- me retó porque mi cuaderno era un desastre. Me recuerdo aburridísima en el aula de quinto grado C. El asunto era que venía siendo abanderada y ese año colgué los botines porque resulta que yo, tengo un problema con los extremos: fracaso o triunfo pero no a medias tintas, parece. Mis victorias y mis fracasos son brillantes, diría Beto. Y entonces Lorena se dignó a manchar lo que quedaba de mi cuaderno de clases con un escrache del tipo: ´Cuaderno incompleto. No presta atención en clase. Notificado: dos puntos´ La única parte de esas clases que recuerdo, era cuando la maestra esparcía o desenrollaba los mapas por sobre el pizarrón. Jugaba a ver formas. Algo así como el juego de las nubes. El asunto es que esa tarde llegué a casa con el escracho en el cuaderno, cené como pude y hablé todavía menos de lo habitual. Ella lo había notado. Algo me estaba pasando y ¡Qué tranquilidad encuentro aún hoy en toda su resonancia! Muy pero muy mortificada me fui a dormir sin decirle una palabra. Y cuando las luces se apagaron -salvo la del baño- me senté en el piso a releer la nota. Qué angustia! Y es que todavía no me era familiar sentirme un desperdicio. O tal vez caía en la cuenta de lo inevitable. No lo sé. El asunto es que estando con el cuaderno sobre una de mis piernas con la rodilla doblada -mientras que con la otra me envolvía- la puerta se abrió. Momento: Recuerdo que lo que me espantó en realidad fue que no me resulte extraño que la puerta de mi habitación se abriese justo en el momento en que se abrió. Y ahí estaba ella una vez más. Y por detrás de ella, la luz. En un rapto de lucidez creí haber muerto y estar entrando al paraíso aunque, al curtir con mi primo hermano, la madre María Luisa ya me había vaticinado el infierno. Igual ella se encargaba de que no le preste atención a la monja ´y mucho menos a los curas -agregaba- porque -según dice- nada puede entender un tipo que usa polleras´. Cuestión que la tipa se acercó y como pocas veces, recuerdo aún hoy su silencio, su mano en mi mentón y sus dedos absorviendo mis lágrimas cual valerina nueva. Mi héroa. Mi Heroína. Leyó el cuaderno y no me demandó una palabra. Me dijo que al otro día iba a ir a hablar con Lorena, que por lo demás descanse y que afloje los hombros para dormir porque total, ´los vampiros existen pero son todos cagones´. Y entonces así con ella, otra vez la sonrisa. Esa noche soñe que de un árbol caía en una piscina que en lugar de agua y cloro, rebalsaba de jugo Tang de ananá. Qué plácida desperté! Del resto lo que recuerdo, es que eran las once de la mañana del otro día y yo, desde el quinto piso de ese colegio -que según todos parece un castillo pero no- recuerdo decía, la certera sensación de su llegada y con ella, su energía resicitadora cual tempestad rebelde, de esas que dejan a sus amos en suspenso. Podía verla sin mirarla: canchera en su 504 con su chaqueta de cuero marrón, sus botas setentosas y su pollera escoscesa en tonos terracota y verde seco. Podía tardar como mucho, 5 minutos en estacionar su auto en la barranca, cruzar su cartera verde botella y subir las escaleras del recinto sin pestañar. Mucho Rimel, eso sí. Qué amparo! Una vez me dijo que ´madre es quien al amar da vida.´ Y también dijo que ella ´con su dolor podía, pero que el dolor de los que ama le resulta indigerible, ulcerante´. Ahora está acá, al lado mío. Y mientras se calienta con Denzel Washington y dice por enésima vez lo lindo que se viste Tinelli, le pregunto si pensó en volver a enamorarse alguna vez. Ella gira su cabeza -ya no con el repasador al unísono; y es que hace unos días que va de un lado para el otro con el cargador de su teléfono y una birome entre sus manos- se suelta, agarra el control remoto y mirando el más allá cual paraíso, enuncia: ´Que fuerte está Miguel Bosé en Tacones Lejanos. Te fijaste?´ Y agrega: ´No nena, a mi una pija no me agarra nunca más. Te tomaste el Redoxon?´


xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

10 comentarios:

Marina dijo...

Cuántas cosas que aparecen por acá, Monita. Qué lindo relato (es un lindo lindo relato) y qué honor para tu mamá y su luz. Si me resta decir algo a todo esto, supongo es que estoy segura de que siguen existiendo por éste mundo los de conquista ágil que aguardan por tu sábado. No todo es histeria pero ciertamente hay que tener cuiaddo por donde se anda. Yo que vos (y perdón por el consejo) me contentaría con saber eso de que tus derrotas y tus victorias son brillantes. Sin tintas al medio, también, te dejo un beso y apluso de pie!

La mona Bermúdez dijo...

Marina! De pronto cierta intriga acerca de si tus zapatillas era All Star o Jhonn Fuss. Es lo mismo. Lo que pasa es que a mi - chica lamentablemente de pata corta, viste- esas zapatillas no me favorecen, se re vé. Lo que no quita que me encante verlas en los demás! Me río imaginando lo que habrás visto vos y me resulta tan grata la resonancia... ´No puedo yo decir que esto es un relato -lamentablemente- y ciertamente creo que tampoco me interesa. Sencillamente como dijimos es inevitable. ¿Me Entendes? ja. La locura no piensa pero lo que sí, a mi locura parece quedarle mejor el disfraz de travesti que el de juez. Por lo demás, el martillo reservado para quitar clavos que de tanto golpe al final, nos han vuelto invencibles Marita!

tal vez me de una vuelta por el Uruguay y armamos un Acquadance si te parece. La acabo de ver a Valeria archomó en lo de la Chiqui. Muy lindo cuerpo pero algo en ella definitivamente no me convence. Por eso, esperáme que allá estoy yendo y -quién te dice- armamos el mismo despelote que en Villa Gesell porque claro que el poder del mar, cura.

P.D: decime si lo de Marshal no estuvo para emborracharse entre tanto colega cobarde...

Abrazo enorme Marina!

Ultimamente los sábados me ocupa el tiempo un casting extenso para filmar Scary Movie 5. Ponele la firma! Y viva la cumbre!

Gamar dijo...

¿Porqué a las mujeres le gustan los trolos?

Cassandra dijo...

Monita Cass, a pesar de que no estampe una firma ni una sílaba por aqui, siempre dejo mi latido. Pensé que lo sabías?

Y este, me gustó... mucho me gustó.

Te dejo un beso, para después del miedo.

Cas dijo...

Gamar: El hombre gay que habita en mí le agradece. Dicho sea de paso, linda foto.
:)


Cassandra: Bú! Ya pasó. Entonces... Muá!
Te extrañé loca! :)

La Criatura dijo...

(hoy voy a hacer una excepción, pero vos sabes que te leo, aunque no comente, aunque ahora lo esté haciendo, y cada vez tus textos me vuelan más la mente, te dejo mi oración)

Cas dijo...

Pep:

Like a child you whisper softly to me
You're in control just like a child
Now I'm dancing
It's like a dream, no end and no beginning
You're here with me, it's like a dream
Let the choir sing

Just like a prayer, your voice can take me there
Just like a muse to me, you are a mystery
Just like a dream, you are not what you seem
Just like a prayer, no choice your voice can take me there...

:)

Marina dijo...

Monita, son all stars las mías y tengo unas pony blancas y azules. Los Juanes me caen mal!

Cas dijo...

Marina:

A mi los Juanes me convocan. Juan -escuchá como suena- muy... Muy. Definitivamente hay que sostener tamaña melodía; simple y... tierna :)

Todos los Juanes que conocí me defraudaron, salvo uno que, por ser mi primo -otro, no el que te conté- te lo reservo. No sabés lo que anda! Y lo que combinaría con vos... Já. posta!

Besos estrellita de mar!
:)

allpamanta dijo...

Me es inevitable verlas...
Impecable, me encanto!!!!
las extraño, sobretodo en mis sabados por la noche...

Publicar un comentario